No es más asombroso nacer dos veces que una sola,
pues todo en la naturaleza es un permanente renacer.
Voltaire
...lo sé
Heredaré los pozos de sabiduría que pude atesorar, y despreciaré los amaneceres, no conseguidos, que quise soñar.
Vi la luz con lágrimas, y mi esfuerzo fue sudor.
El ardiente sol mi fuerza. La lluvia mi refugio.
El mar fue horizonte y su infinidad, evocación. Como su aroma, el mejor perfume.
Arena del desierto. Rocosidad insalvable. Piñón desprendido que huye de su rama.
Vi la luz con lágrimas, y mi esfuerzo fue sudor.
El ardiente sol mi fuerza. La lluvia mi refugio.
El mar fue horizonte y su infinidad, evocación. Como su aroma, el mejor perfume.
Arena del desierto. Rocosidad insalvable. Piñón desprendido que huye de su rama.
Recordaré los poros de mujer de mis deseos realizados. Y las caricias anheladas por venir.
No despreciaré ser lo que viví, ni la flor por crecer.
No despreciaré ser lo que viví, ni la flor por crecer.
Seré impacto cristalino del agua contra la piedra del cauce.
Y bucearé en las entrañas de la Historia, para descubrir la mía, arañándola en la bruma de la existencia.
Y bucearé en las entrañas de la Historia, para descubrir la mía, arañándola en la bruma de la existencia.
Fortaleceré lo que fui con el seré. Lo inexistente con lo existido. Y paladearé la angustia por el amor carnal.
Las montañas serán caminos de esperanza a las ilusiones.
Resurgiré de mis cenizas, dejando que el aire las lleve.
Reiniciaré mi vida.
Reiniciaré mi vida.
Ahora… ya sé.

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